Datos personales

martes, 13 de mayo de 2008

EL MONO DESNUDO

Al intentar imaginar como fueron las cosas hace varios miles de años se nos vienen imágenes a la cabeza de animales muy parecidos a nosotros pero con unas capacidades mentales sin desarrollar aún, imágenes creadas a partir de nuestra imaginación por muchas de las cosas que hemos leído en textos durante el transcurso de nuestra vida, este es quizá el aspecto mas importante que encuentro en este interesante libro de “el mono desnudo”, como nos va mostrando y explicándonos muchas de las diferencias que hay en las capacidades que tiene el hombre y los miles de instintos que logra saciar el mono sólo con su exploración del entorno y de la interacción con los elementos que están cerca de el.


El mono desnudo es un libro bastante interesante que deja a pensar mucho en la mente de todos sus lectores sobre muchas cosas que sabemos que están ahí presentes de manera no consciente en el transcurso de nuestras vidas, pero que en muchos casos no le prestamos la suficiente atención como para saber que están siempre ahí con nosotros y para darnos cuenta de que forman parte importante de nuestro desarrollo como personas.


Siempre decimos que el hombre es un animal más. Un mono como cualquier otro, que tiene muchas cosas en común con el mono real el que vemos en muchas programas de tv, en revistas, al que tienen encerrado en laboratorios para estudiar su parecido con el ser humano, sus notables parecido en cuando su desarrollo, a sus orígenes, a la manera como se da el sexo, a la crianza y la exploración del mundo que nos rodea; pero muchas de estas cosas motivadas por diferentes razones en cada uno de los animales, el mono hace las cosas por instinto y siguiendo un sinnúmero de impulsos que lo llevan a hacer y tomar determinado tipo de decisiones, no hace nada premeditado o pensando en que eso era lo que iba a hacer.


El libro hace esta analogía o comparación entre el mono y el hombre, llevándolos a ambos a un mismo nivel de instinto cosa que considero no es cierta, ya que el hombre no es sólo instinto, sino inteligencia y voluntad que le sirven para dominar esos impulsos que no son controlados en los demás animales, ni siquiera en el mas parecido en su aspecto a el mismo.

Despues de hacer muchas analogías mas, el autor del libro llega a una conclusión con la que estoy de acuerdo y es que “Sólo los nombres han cambiado, en vez de “caza” decimos “trabajo”; en vez de “campo de caza”, “barrio comercial”; en vez de “cubil”, “hogar”; en vez de apareamiento, “matrimonio”; en vez de “compañera”, “esposa”, etcétera”; todo esto a causa de un desarrollo pero que sólo se ve reflejado en la vestimenta y forma de hablar y expresarnos en esencia seguimos siendo el mismo mono, solo que todo esto lo logramos gracias a la inteligencia y saber para que se hace cada cosa que tengamos que hacer diariamente.